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QR de wifi impreso en 3D para alojamientos y negocios
«¿Cuál es la clave del wifi?» es la pregunta más repetida en cualquier piso turístico, casa rural o cafetería. Un código QR de wifi la elimina: el visitante apunta con la cámara y el móvil se conecta solo. Impreso en 3D, además, aguanta años sin estropearse.
Cómo funciona un QR de wifi
El código guarda tres datos: el nombre de la red, la contraseña y el tipo de seguridad. Al escanearlo, el móvil reconoce que es una red wifi y ofrece conectarse con un toque. Funciona con la cámara de cualquier iPhone o Android reciente, sin instalar nada.
Es un código estático: los datos van grabados en el propio dibujo. No depende de ningún servicio externo, no caduca y no tiene límite de usos.
Cómo crearlo paso a paso
- Entra en el generador y pulsa la pestaña «Wifi».
- Escribe el nombre de la red tal cual aparece en el móvil, respetando mayúsculas y espacios.
- Escribe la contraseña y elige la seguridad. Si no sabes cuál es, casi seguro es WPA.
- Antes de imprimir nada, escanea el código de la pantalla con tu móvil y comprueba que se conecta.
- Elige el formato, los colores y descarga el archivo 3MF.
Tu contraseña no sale de tu dispositivo: el código se genera en tu propio navegador y no se envía a ningún servidor.
Qué formato elegir
- Placa de pared. La mejor opción para la entrada de un alojamiento. Lleva dos agujeros para atornillarla o colgarla.
- Soporte de mesa. Ideal para la mesilla, el escritorio o el mostrador de recepción.
- Llavero. Práctico para entregarlo junto a las llaves, aunque al ser pequeño conviene que la contraseña no sea muy larga.
Añade un texto en relieve como «WIFI» o el nombre del alojamiento para que se entienda de un vistazo para qué sirve.
Consejos de seguridad
- Usa una red de invitados. La mayoría de routers permiten crear una red aparte para visitantes, separada de tus dispositivos. Es la que deberías poner en el código.
- Colócalo dentro, no en la calle. Cualquiera que vea el código puede conectarse.
- Si cambias la contraseña, el código deja de servir. Tendrás que generar e imprimir uno nuevo. Por eso conviene elegir una clave que no pienses cambiar a menudo.
Si el código no conecta
Revisa primero que el nombre de la red esté escrito exactamente igual, incluidas mayúsculas. Después comprueba el tipo de seguridad. Las contraseñas muy largas generan códigos con muchos cuadraditos, más difíciles de imprimir en tamaños pequeños: en ese caso, agranda la pieza.